Es de Rosario y brinda servicios de call center y digitales. "Los empresarios tienen que cambiar paradigmas y no tener miedo", sostiene el CEO de la firma.

   El próximo 3 diciembre, cuando se conmemore el Día Internacional de la Discapacidad, también cumple 5 años Nomines (significa personas en latín), una empresa de Rosario que sólo contrata a gente con discapacidad, caso único en el país. La firma dio el puntapié inicial en 2012 con 5 empleados a metros de la plaza Sarmiento, para facilitar la ida y vuelta a casa a sus trabajadores. Hoy tiene 10 estables, pero fluctúa tomando personal temporal según la cantidad de trabajo hasta llegar a 20 en algunas épocas del año. En total, desde el inicio pasaron por sus oficinas 35 personas discapacitadas desempeñando algún rol. Incluso el contador de la empresa tiene parálisis cerebral y el abogado es ciego.

   Nomines tiene dos sectores: una parte es call center y otra sección está relacionada a servicios digitales. Dentro del primero realizan tareas de ventas, cobranzas, encuestas, estudios de mercado, asignación de turnos médicos y recepción de reclamos. En la división tecnológica se realiza manejo de redes sociales, base de datos, testeos de accesibilidad de sitios web y subtitulado de videos.

   Trabajan en alianza con una cartera de 24 consultoras, empresas y organizaciones, de las cuales al momento están activas 6, pero la demanda baja y sube según el mes. Desde 2012 han desarrollado 64 campañas, lo que significa que las firmas vuelven a contratarlos.

   Leandro Simeoni, CEO de Nomines, explicó que el proyecto "surgió con la idea de que los empresarios cambien el paradigma, que pierdan el miedo", ya que afirma que "se suele asociar discapacidad con un problema de salud y ausentismo, y eso no es así: es una condición, no una enfermedad".

   La intención fue "mostrar que los discapacitados pueden ser tan buenos trabajadores como cualquier otra persona y que además su actividad genera valor. Nosotros queremos que el cliente gane plata, que contratarnos no sea una cuestión asistencialista, de caridad o filantrópica, sino algo redituable".

   En virtud de este postulado, Nomines sigue las mismas reglas que cualquier empresa: las mismas leyes laborales, impuestos y costos para demostrar que se puede lograr rentabilidad.

Perfiles

   Los empleados cumplen turnos de 8 horas de lunes a viernes bajo el convenio de empleados de comercio, con un piso de 12 mil pesos de salario, aunque también hay turnos de 4.

   Los requisitos para ingresar son tener el secundario completo (aunque no es excluyente), el Certificado Unico de Discapacidad y conocimientos básicos de computación.

   No hay límite de edad, y el promedio del plantel es de 40 años. La empleada más joven fue una chica de 22 y la más grande una mujer de 58, que se jubiló en la empresa.

   Un dato a señalar es que el 80 por ciento son mujeres, cifra que según el dueño se explica por la mayor facilidad del hombre con discapacidad para salir a desarrollar una actividad de subsistencia, como la venta ambulante, lo que sería por ejemplo más complicado parados de las actuales empleadas que son madres.

   Las discapacidades más usuales en el plantel han sido las motrices (personas en silla de ruedas, con dificultad para moverse o que sufrieron la amputación de alguna extremidad) seguidas por los disminuidos visuales o ciegos, y en tercer lugar sordos e hipoacúsicos.

   Un 20 por ciento además estudia una carrera terciaria o de nivel universitario.

Plataforma

   El objetivo, para Simeoni, es brindar la posibilidad de un primer empleo. "El 90 por ciento jamás trabajó bajo relación de dependencia, en algunos casos habían tenido experiencias en microemprendimientos cuentapropistas (gastronómicos, por ejemplo) o familiares (atención de un negocio). Esto les sirve como plataforma para entrar al mercado laboral, y también les sirve a las empresas para observar que hay empleados con mucho potencial".

   El titular de Nomines apuntó el caso de una cadena de agencias de lotería que contrata sus servicios, y al comprobar la eficiencia de los trabajadores, decidió comenzar a tomar discapacitados. "Estaban encantados. Ese es nuestro objetivo. Dejar de ser los raros", indicó.

   En ese sentido, contó una anécdota que ilustra el potencial de sus trabajadores. "En una campaña política, un partido alquiló la mitad del call center para que sus militantes busquen fiscales. Paralelamente, contrató a nuestro personal en la otra mitad de los puestos para que haga el mismo trabajo. Codo a codo, se pudo ver la diferencia: mientras nuestra gente, preparada para la tarea y con más experiencia, hacía 20 llamadas; en el mismo período los voluntarios hacían 5. Quedaron muy sorprendidos", recordó.

   Otros de los motivos es poder brindar un espacio de socialización. "Yo podría haber montado una empresa de trabajo remoto, que cada uno cumpla tareas desde una computadora en su casa y eso sería más barato, pero era sumarle otro nivel de exclusión al que ya padecen", detalló Simeoni. "Los chicos se relacionan, se hacen amigos. Incluso hubo dos que terminaron de novios", relató.

Fuente: La Capital

0
0
0
s2sdefault