De todas formas, todavía no saben cómo reaccionar frente a los síntomas. Es la primera causas de muerte y de discapacidad en la Argentina.

   Debido a que los ataques cerebro vasculares son una de las primera causas de muerte y de discapacidad en la Argentina, estar atentos a sus síntomas y saber qué hacer ante un eventual problema, es de suma importancia para salvar una vida.

   Durante la Cumbre del ACV en Buenos Aires. Educación DEL ACV EN EL SIGLO XXI, se dieron a conocer datos que muestran una evolución positiva en los conocimientos de la población sobre estos temas, pero al mismo tiempo demostraron que aún queda mucho por avanzar.

   La encuesta “Evolución del conocimiento sobre causas y señales de ACV en la población porteña”, realizada por la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (ENERI), solamente el 12,9 por ciento de la población desconoce las causas o factores que intervienen durante estos ataques.

   En este sentido, cada vez son más las personas que identifican a la diabetes y la mala alimentación como causa del ACV; mientras que la hipertensión sigue ostentando el primer lugar entre los factores que la población reconoce como de riesgo (39%), seguido por el estrés (34,6%) y el tabaquismo (16,4%).

   En tanto, el mismo estudio reveló que aumentó casi en un 90% el reconocimiento de las arterias tapadas como una de las causas que también pueden desencadenar un ataque cerebrovascular.

   De todas formas, a los especialistas reunidos en la cumbre les preocupa especialmente que el 40% de los encuestados no sepa cómo reaccionar frente a los síntomas de alarma, y por eso resulta vital continuar trabajando para incrementar el conocimiento del ACV.

La incidencia del ACV en Argentina

   El doctor Pedro Lylyk (M.N. 44976), neurocirujano de la Fundación ENERI, sostuvo ante CONBIENESTAR que los ACV en la Argentina son bastante comunes. El ataque cerebral es la segunda causa de muerte.

   En tanto, el especialista agregó que “al igual que en el resto del mundo es la primera causa de discapacidad. Hay entre 120 y 150 mil accidente cerebrovasculares al año”. “Es muy importante actuar rápidamente, porque el tiempo que tenemos para tratarlo, una vez que se produce, es muy pequeño: es lo que los médicos llamamos ventana terapéutica”, vaticinó.

   “Es muy importante prevenir el ACV, pero si pasa, es importante que su entorno sepa lo que le está pasando al paciente y que debe ser rápidamente llevado al hospital que tenga más ceca y de mayor complejidad”, explicó Lylyk.

   Esto se debe, sostuvo el neurocirujano, a que los especialistas necesitan “ver qué está pasando en el cerebro, para poder tratar y solucionar el problema. Si no lo hacemos dentro de la ventana terapéutica, es muy serio y luego se trata de rehabilitar”.

   “Hay dos tipos básicos de ACV, uno hemorrágico en el que se rompe algo dentro del cerebro, en el que el paciente tiene un gran dolor de cabeza. Y sino tiene síntomas que indican que falta sangre en el cerebro. Por ejemplo, pierde la capacidad en un ojo o tiene trastornos en la palabra”, explicó.

   Para finalizar, el especialista sostuvo que “si nosotros trabajamos en disminuir los factores de riesgo, como dejar el cigarrillo, controlar la presión arterial y el azúcar en sangre, ayudamos a prevenir un posible ataque cerebral. El ACV puede ser prevenido y puede ser tratado”.

Fuente: TN

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