Los cambios en el estilo de vida generalmente ayudan.

   Cuando alguien tiene prediabetes significa que el nivel de la glucosa sanguínea está más alto de lo normal, pero no lo suficiente para alcanzar el nivel de la diabetes. Rara vez alguien necesita medicamentos; pero cambiar el estilo de vida, por ejemplo, con mejor alimentación, más ejercicio o perder peso, generalmente logra reducirla hasta un nivel más sano y ayuda a prevenir esta patología.

   La diabetes se presenta cuando hay demasiada glucosa (azúcar) en la sangre. A fin de comprender esta enfermedad, hay que entender la hormona insulina.

   Después de comer, el páncreas produce insulina y la envía a la sangre. Esta hormona se desplaza vía sanguínea y funciona como una llave que permite a la glucosa de la comida ingresar a las células, una vez tiene lugar este proceso el nivel de glucosa en la sangre disminuye. Cuando uno tiene diabetes, este mecanismo no funciona como debería y mucha glucosa permanece en el torrente sanguíneo.

   Existen varios tipos de diabetes. El más común es la diabetes tipo 2, que se desarrolla cuando el cuerpo ya no puede producir suficiente insulina para mantener a la glucosa sanguínea en un nivel sano, o cuando las células corporales se vuelven resistentes a la hormona. Los médicos pueden diagnosticar la diabetes mediante varios exámenes diferentes. Uno de los más comunes es el análisis de la glucosa sanguínea en ayunas. Para ello, se extrae una muestra de sangre después de que la persona no ha comido durante 8 horas y se analiza la cantidad de sangre presente: el rango normal está entre 70 y 100 miligramos por decilitro (mg/dl); la diabetes está en 126 mg/dl o más; y cuando la glucosa sanguínea se encuentra entre 101 y 125 mg/dl, eso es prediabetes.

   Encontrarse en el rango de la prediabetes indica que uno corre más riesgo de desarrollar la patología si no cambia algo. Entre los factores de riesgo más importantes para la diabetes están:

- El exceso de peso.

- La inactividad.

- La edad.

   A pesar de que la diabetes puede desarrollarse a cualquier edad, el riesgo aumenta a medida que uno envejece, especialmente después de los 45 años. Si bien no podés hacer con respecto a su edad, sí podés implementar otros cambios importantes para reducir el riesgo. Considerá tu nivel de actividad, pues ser regularmente sedentario puede elevar el riesgo para diabetes. Hacé del ejercicio una prioridad. No tiene que ser una sesión de ejercicio vigoroso, sino una caminata rápida, una vuelta en bicicleta, una tarde haciendo jardinería … todo lo que obliga a moverse ayuda. Procurá realizar 30 minutos diarios de ejercicio moderado. Sino podés hacerlo de una sola vez, intentá con varias sesiones de 10 minutos a lo largo del día. Elegí una actividad que sea divertida para vos a fin de que sea más probable que te adhieras a ella.

   Si pensás en cómo mejorar tu alimentación, concentrate en alimentos bajos en grasa y altos en fibra. Enfocate en comer frutas, verduras y cereales integrales. Sino estás seguro de qué es lo correcto para vos, podés reunirte con un especialista en dietética para que revise tu dieta y te ayude a hacer los cambios. Es también importante que te revises regularmente la glucosa sanguínea para saber si estás progresando. Conversá con el médico acerca de la frecuencia con la que se debe analizar. En muchos casos, la glucosa sanguínea que recae dentro del rango de la prediabetes puede controlarse con éxito sin medicamentos.

Fuente: TN / Por Robert Rizza, Endocrinología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota

0
0
0
s2sdefault